VELOCIRAPTOR
Velociraptor es uno de los géneros de dinosaurios terópodos más emblemáticos y a la vez más malinterpretados por la cultura popular. Su importancia científica radica en que representa un ejemplo crucial de la evolución de los paravianos y de la transición anatómica que conecta a los dinosaurios no avianos con las aves: pequeño tamaño corporal, adaptaciones para la caza actual, cola rígida, y según evidencia directa presencia de plumas.
Estas características lo han convertido en un modelo para estudiar comportamiento depredador, morfología funcional y la evolución del integumento en dinosaurios. Revisemos como era en realidad.

| Característica | Detalles |
| Nombre científico | Velociraptor mongoliensis |
| Significado del nombre | “ladrón veloz” del latín velox (rápido) y raptor (ladrón, saqueador) |
| Época | Cretácico tardío (hace 75-71 millones de años) |
| Dieta | Carnívora |
| Tamaño | 2 metros de longitud, con una altura aproximada de 0,5–0,8 m |
| Peso | De 15 a 20 kg |
| Hábitat | Ambientes de tipo árido a semiárido con dunas, oasis y parches de vegetación (dunas eólicas y episodios fluviales en la región de Asia central). |
| Descubrimiento | El género fue descrito formalmente por Henry Fairfield Osborn en 1924 |
| Clasificación | Terópodo, de la familia: Dromaeosauridae (subgrupo Velociraptorinae) |
Descripción física
Tamaño y peso
Velociraptor era un terópodo de pequeño a mediano tamaño si se le compara con los grandes depredadores mesozoicos. La longitud de un adulto típico se sitúa alrededor de 2 metros, con un tronco ligero y una cola larga y rígida que sirve de contrapeso. El peso estimado ronda los 15–20 kg, variando según estado ontogenético y metodología de estimación. Estas proporciones lo convierten en un depredador ágil y maniobrable, más parecido en dimensiones a un ave corredora grande o un cánido mediano que a los “raptores gigantes” de la ficción.
Cráneo y dentición
El cráneo de Velociraptor es bajo y alargado, con un hocico estrecho y una caja craneana relativamente ligera pero robusta en las regiones de inserción muscular. Los dientes son recurvados y aserrados, adaptados para agarrar y cortar carne es decir, funcionales para mantener presas y desgarrar tejidos más que para masticar. La morfología de la mandíbula y la disposición dental sugieren una mordida eficaz combinada con garras para sujetar a sus víctimas.
Extremidades
Las extremidades anteriores eran relativamente largas y prensiles, con tres dedos terminados en garras curvadas; en combinación con plumas en el antebrazo (evidencia ósea de inserciones), estas extremidades habrían sido útiles para agarrar, sujetar y manipular presas, así como para exhibición o estabilización.
Las extremidades posteriores muestran la especialización típica de dromaeosáuridos: metatarsos largos para la carrera, con un segundo dedo (según la numeración estándar) que sostiene una garra falciforme hipertrofiada, la famosa “garra en hoz”. Esta garra se mantenía elevada cuando no se usaba para caminar y, según análisis funcionales, servía para anclar, pinchar o sujetar, combinándose con la fuerza del cuerpo y las extremidades anteriores durante la depredación.
Cuerpo y postura
La postura general era bípeda y horizontal, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante en marcha y la cola extendida permaneciendo rígida por medio de haces tendinosos y procesos óseos que estabilizaban el eje caudal. La musculatura axial y las inserciones óseas indican capacidad para rápidos cambios de dirección y aceleraciones bruscas, atributos importantes para un depredador que dependía de la maniobrabilidad.
Cola
La cola de Velociraptor era larga y rígida, reforzada por unas láminas óseas y estructuras que limitaban la flexión vertical y lateral excesiva pero permitían una función de timón para las maniobras. Esta rigidez dinámica facilitaba la conservación del equilibrio durante la carrera y en el manejo de presas.
Piel y cobertura (plumas)
La evidencia directa y filogenética indica que Velociraptor tenía plumas. Un hallazgo decisivo fue la identificación de quill knobs (muescas en el hueso del antebrazo) compatibles con inserciones de grandes plumas remiges, lo que confirma que las alas del animal contaban con plumas largas aunque no funcionasen para el vuelo en adultos. Las plumas podrían haber servido para aislamiento térmico, exhibición sexual, estabilización durante la caza (movimientos de “stability flapping”) y para el cuidado de las nidadas.

Dieta
Velociraptor fue estrictamente carnívoro. Su combinación de garras prensiles, garra falciforme en el pie y dentición aserrada sugiere una técnica de depredación que combinaba agarre, inmovilización y mordidas repetidas. Elementos concretos de su dieta, inferidos por asociaciones fósiles y marcas de mordidas, incluyen:
- Protoceratops (existen fósiles en interacción directa que muestran a un Velociraptor y un Protoceratops en lucha).
- Mamíferos pequeños y lagartos del entorno dunar.
- Dinosaurios juveniles presas manejables para un depredador de su tamaño.
- Carroña ocasional cuando una oportunidad lo requería.
La técnica de caza más aceptada actualmente combina la inmovilización de la presa (posiblemente usando la garra falciforme para anclar) con el uso de las extremidades anteriores para sujetar y los dientes para provocar heridas mortales o incapacitar la presa. Modelos funcionales recientes (p. ej., Raptor Prey Restraint) proponen que la garra no era principalmente un instrumento de “corte” sino de sujeción y fijación mientras la presa era neutralizada por mordeduras.
Hábitat y distribución geográfica
Velociraptor está documentado en estratos continentales del Asia central, principalmente en Mongolia (Formación Djadochta y unidades correlacionadas como Bayan Mandahu) y en afloramientos próximos. El paleoambiente predominante era semiárido a árido, con dunas eólicas intercaladas con zonas de oasis y episodios fluviales que generaban microhábitats fértiles para una fauna diversa.
Estos ambientes explican tanto la preservación excepcional de algunos ejemplares (rápido enterramiento por episodios eólicos o colapsos de dunas) como la composición faunística local: ornitópodos, protoceratopsianos, pequeños mamíferos y lagartos, todos potenciales presas y competencia para Velociraptor. La distribución fósil no sugiere presencia fuera de Asia central para el material tipo, aunque parientes y dromaeosáuridos afines aparecen en otras regiones del Hemisferio Norte durante el Cretácico tardío.
Comportamiento y estilo de vida
Reconstruir comportamiento a partir de huesos requiere cautela; no obstante, Velociraptor ofrece pistas sólidas:
- Estrategia de caza: inmovilización mediante las garras, sustentada por mordidas; posible “stability flapping” con las plumas para mantener equilibrio sobre la presa inmovilizada.
- Actividad y ritmo: probable actividad diurna o crepuscular, apoyada por grandes órbitas y buena visión; metabolismo hacia la endotermia parcial o elevado para sostener actividad intensa.
- Organización social: la evidencia no concluye a favor de caza cooperativa tipo cánidos; la hipótesis más prudente es variación de comportamiento: individuos solitarios o agrupaciones temporales en fuentes de alimento. No existen pruebas indiscutibles de estrategias de caza social complejas.
- Reproducción y cuidado parental: probable oviparidad y potencial cuidado de las nidadas, siguiendo patrones observados en aves y otros terópodos con comportamientos análogos.
- Comunicación: uso de señales visuales (plumaje), acústicas y del olor; el desarrollo cerebral sugiere capacidades sensoriales y cognitivas por encima del reptil promedio.
Descubrimiento e historia paleontológica
Los primeros restos relevantes llegaron a museos occidentales tras expediciones al desierto de Gobi a principios del siglo XX. En 1924 Henry F. Osborn describió el género Velociraptor a partir de material recogido por equipos (incluyendo contribuciones de equipos mongoles y expediciones patrocinadas por instituciones americanas).
A lo largo del siglo XX y las décadas posteriores, investigaciones soviéticas, polacas, mongolas y chinas multiplicaron hallazgos. Entre ellos destaca el ejemplar conocido como “Fighting Dinosaurs”: una asociación fosilizada de un Velociraptor aparentemente inmerso en lucha con un Protoceratops, descubrimiento crucial que ofrece una ventana directa a un evento de interacción depredador–presa. En el siglo XXI, la identificación de quill knobs y la acumulación de datos anatómicos refinados consolidaron la imagen de Velociraptor como dinosaurio plumado con capacidades predadoras sofisticadas.
Línea de tiempo
- 1923–1924: Material del desierto de Gobi es recuperado y descrito por H. F. Osborn; nace Velociraptor mongoliensis.
- Décadas de 1920–1960: Recolecciones continuas enriquecen las colecciones de museos (AMNH y otras).
- 1963–1971: Expediciones polaco-mongolas al Gobi recogen numerosos ejemplares; 1971: descubrimiento del espécimen “Fighting Dinosaurs” (un Velociraptor y un Protoceratops preservados en aparente combate).
- Décadas de 1990–2000: Nuevos hallazgos y técnicas (tomografía computarizada, análisis histológico) refinan nuestra comprensión de la anatomía y crecimiento.
- 2007: Publicación y difusión sobre quill knobs en un espécimen de Velociraptor, confirmando la presencia de plumas largas en las extremidades.
- 2010–2020: Modelizaciones biomecánicas (claw mechanics, RPR models), reconstrucciones paleoecológicas y mayor integración de datos filogenéticos consolidan a Velociraptor como paradigma del dromaeosáurido plumado y depredador ágil.
- Presente: Velociraptor continúa siendo objeto de estudios sobre comportamiento, color del plumaje (usando análisis de melanosomas en taxa afines) y variación ontogenética.
Contexto y relevancia del “Fighting Dinosaurs”
El espécimen “Fighting Dinosaurs” es paradigmático: muestra a un Velociraptor aparentemente con la garra clavada en la garganta de un Protoceratops y al herbívoro con la mano sobre el cráneo del depredador. La interpretación principal es que ambos murieron súbitamente durante un episodio de enterramiento rápido (colapso de duna o tormenta de arena), fijando un comportamiento de caza/predación en el registro fósil. Este hallazgo ha sido central para debates sobre técnica de caza, fortaleza de la garra y la interacción ecológica en los ecosistemas del Gobi.
Debates científicos
1) ¿Tenía Velociraptor plumas? — Evidencia y alcance funcional
La identificación de quill knobs en el antebrazo de un espécimen es un indicador anatómico directo de inserciones de grandes plumas remiges. Además, numerosos paravianos y dromaeosáuridos cercanos (p. ej., Microraptor, Zhenyuanlong) conservan impresiones de plumas, lo que refuerza la reconstrucción filogenética y la parsimonia de la presencia de plumas en Velociraptor. Funcionalmente, las plumas habrían servido para aislamiento, exhibición, cobertura de nidos y estabilización dinámica durante la interacción con la presa.
Algunos han propuesto que las protuberancias óseas podrían corresponder a inserciones tendinosas u otras estructuras; sin embargo, la forma y distribución de las muescas en el hueso antebraquial concuerdan estrechamente con quill knobs de aves modernas, y la evidencia filogenética hace que cualquier interpretación alternativa sea menos parsimoniosa.
2) Función de la garra falciforme: ¿desgarradora o ancladora?
Tradicionalmente se propuso que la garra era usada para efectuar cortes profundos y desangrar a las presas. Aunque modelos biomecánicos recientes y analogías con aves rapaces sostienen que la garra actuaba principalmente para pinchar y anclar la presa, permitiendo que el depredador sujetara con su peso y extremidades mientras mordía y evitaba escapes. Estudios de microestructura y simulaciones muestran que las fuerzas esperadas son coherentes con una función de penetración y sujeción más que con cortes continuos por fricción.
El comportamiento de aves rapaces modernas ofrece paralelos funcionales: garras afiladas usadas para inmovilizar presas mientras las aves clavan sus picos. En Velociraptor, la combinación garra + manos prensiles + dentición aserrada sugiere un enfoque multifuncional.
3) ¿Cazaba en grupo o era principalmente solitario?
Se han encontrado varios niveles de yacimientos contienen múltiples individuos en proximidad, lo que llevó a algunos autores a sugerir cooperación social en la caza. La cooperación incrementaría la capacidad para atacar presas mayores.
La comunidad científica muestra prudencia. No existen pruebas concluyentes de caza organizada tipo manada; es más plausible que Velociraptor presentara comportamientos sociales flexibles, desde atenciones solitarias hasta agrupaciones temporales en puntos de recurso.
4) ¿Qué indican la neuroanatomía y sentidos sobre su comportamiento?
El tamaño relativo del encéfalo muestran regiones sensoriales bien desarrolladas, especialmente para visión y procesamiento motor fino. Esto indica capacidades cognitivas superiores a las de reptiles promedio y sugiere conductas de caza complejas y aprendizaje.
Mientras algunos interpretan estas características como signo de inteligencia elevada (en términos relativos), otros recuerdan que “inteligencia” es difícil de cuantificar paleontológicamente; mejor hablar de capacidades sensorio-motoras avanzadas.
5) Filogenia y delimitación específica: ¿cuántas especies y cuál es su variación?
El Velociraptor mongoliensis es la especie tipo; se han propuesto otros nombres y se han hallado taxones dromaeosáuridos cercanos. El debate gira en torno a variación intraespecífica, diagnósticos de especies y la delimitación de formas chinas frente a las mongolas.
Análisis cladísticos y comparaciones morfológicas permiten distinguir rasgos diagnósticos, pero la fragmentariedad de algunos ejemplares aumenta la incertidumbre taxonómica. La tendencia reciente es a revisar especímenes con criterios estrictos y evitar sobre especies basadas en pequeñas diferencias morfológicas.
Apariciones en la cultura popular
Velociraptor se ha convertido en un ícono mediático:
- Cine: la saga Jurassic Park popularizó una versión grandemente ampliada y dramatizada de los “raptores”, influyendo en la percepción pública. Las películas muestran a menudo a raptors sin plumas y con comportamientos grupales coordinados; estas licencias dramáticas han sido corregidas por la ciencia moderna (plumaje, tamaño real y comportamiento social incierto).
- Documentales y divulgación científica: series y documentales recientes han reconstruido a Velociraptor con plumas y estrategias de caza realistas, explicando su vínculo con las aves.
- Museos: ejemplares y réplicas (incluyendo reproducciones del “Fighting Dinosaurs”) se exhiben en museos del mundo, donde Velociraptor figura como ejemplo de dinosaurio plumado y predador ágil.
- Videojuegos, literatura y arte: la imagen del raptor aparece constantemente en medios de entretenimiento, a veces con base científica y otras con sentidos meramente lúdicos.
La enorme presencia mediática obliga a divulgadores y educadores a corregir mitos por ejemplo, el tamaño exagerado, la ausencia de plumas o la certeza de la caza en manada.
Datos curiosos
- “Fighting Dinosaurs”: el fósil que muestra un Velociraptor en lucha con un Protoceratops es uno de los ejemplos más impactantes de interacción preservada en el registro.
- Quill knobs confirmados: marcas óseas en un antebrazo demostraron la existencia de plumas en Velociraptor.
- No eran gigantes: la imagen cinematográfica de raptors de gran tamaño difiere mucho del tamaño real (2 m de largo, 15–20 kg).
- Garra con uso complejo: la famosa garra no era solo un cuchillo; su función más probable fue anclaje/sujeción, combinada con mordidas.
- Habitat arenoso: vivió en ambientes como dunas y oasis del desierto de Gobi, no en selvas densas.
El “ladrón veloz” del Gobi
Velociraptor ejemplifica cómo la paleontología moderna corrige mitos y reconstruye organismos con creciente fidelidad: partir de huesos fragmentarios ha conducido a entender a este taxón como un depredador plumado, ágil, sensorialmente preparado y ecológicamente sofisticado. Los descubrimientos de quill knobs y fósiles en comportamiento han cerrado brechas entre aves y dinosaurios, y han mostrado que conceptos como “ave” y “dinosaurio” están íntimamente conectados. A pesar de su gran presencia en la cultura popular, las interpretaciones científicas siguen evolucionando: la biología de Velociraptor ofrece preguntas abiertas sobre comportamiento social, color del plumaje y variación ontogenética que mantendrán al género en el centro de la investigación paleontológica.
Referencias
- Osborn, H. F. (1924). Velociraptor mongoliensis (Descripción original). American Museum Novitates.
- Norell, M. A., Clark, J. M., Turner, A. H., & Rowe, T. (2006). A new dromaeosaurid theropod from Ukhaa Tolgod (Ömnögov, Mongolia). American Museum Novitates.
- Turner, A. H., Makovicky, P. J., & Norell, M. A. (2007). Feather quill knobs in the dinosaur Velociraptor: evidence of remiges in a non-avian dinosaur. Proceedings / Journal article on quill knobs.
- Fowler, D. W., Freedman, E. A., Scannella, J. B., & Kambic, R. E. (2011). The predatory ecology of Deinonychus and the origin of flapping in paravians. PLOS ONE, 6(12): e28964.
- Manning, P. L., et al. (2009). Biomechanics of dromaeosaurid claws: application of microtomography, nanoindentation and finite element analysis. Biology Letters.
- Osmólska, H., Roniewicz, E., & Barsbold, R. (1972). A new dinosaur, Velociraptor mongoliensis, from the Late Cretaceous of Mongolia. Acta Palaeontologica Polonica.
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- Zelenitsky, D. K., & Therrien, F. (2008). The distribution of feather-like integumentary structures among non-avian theropods. Journal of Vertebrate Paleontology Review.



