IGUANODON
Iguanodon bernissartensis es uno de los dinosaurios más emblemáticos y mejor documentados del Cretácico temprano europeo. Su descubrimiento y estudio permitieron avanzar en el conocimiento sobre la diversidad de los ornitópodos, la biología de los herbívoros mesozoicos y las primeras reconstrucciones públicas de la fauna prehistórica.
Más allá de su valor histórico, Iguanodon aporta información clave sobre la locomoción facultativa (bipedismo-cuadrupedismo), las estrategias de alimentación masiva en grandes herbívoros y los patrones sociales en dinosaurios basales.

| Característica | Detalles |
| Nombre científico | Iguanodon Bernissartensis |
| Significado del nombre | “Diente de iguana”, bernissartensis alude al lugar de los hallazgos masivos en Bernissart |
| Época | Cretácico temprano (hace entre 126–113 millones de años) |
| Dieta | Herbívoro |
| Tamaño | Longitud aproximada de 8–10 metros en ejemplares adultos completos; altura a la cadera de 2.5–3.0 m en postura bípeda |
| Peso | De 3 a 6 toneladas |
| Hábitat | Bosques ribereños, llanuras aluviales y ambientes de vegetación densa con abundancia de helechos, coníferas y plantas gimnospermas |
| Descubrimiento | Descubrimientos tempranos por Gideon Mantell y descritos en la década de 1820 |
| Clasificación | Ornitopoda → Iguanodontidae |
Nombre, significado y familia
El nombre Iguanodon se debe a la comparación hecha por los primeros coleccionistas de restos con los dientes de una iguana moderna; esa semejanza morfológica inspiró el término “diente de iguana”. La especie bernissartensis alude al lugar de los hallazgos masivos en Bernissart, Bélgica, que proporcionaron los esqueletos más completos y analizables para comprender la morfología del género.
Taxonómicamente, Iguanodon ocupa una posición central dentro de Iguanodontidae, familia que incluye formas robustas de ornitópodos que presentan un mosaico de rasgos: dentición adaptada al corte y molienda, extremidades anteriores con capacidad de apoyo (permitiendo postura cuadrúpeda ocasional) y una pelvis y cola que soportan un gran cuerpo. Los iguanodóntidos se consideran piezas clave en la transición evolutiva hacia los hadrosauriformes (los “dinosaurios pico de pato”), aportando rasgos funcionales en la complejidad masticatoria y en la locomoción facultativa que luego se especializan en linajes posteriores.
La familia Iguanodontidae se distingue por: cráneos relativamente bajos con picos en el extremo rostral, dientes en series compactas con superficies de desgaste aptas para procesamiento vegetal prolongado, y extremidades anteriores lo bastante robustas para soportar carga estática en desplazamiento cuadrúpeda. Iguanodon bernissartensis es el ejemplo clásico que articula estos rasgos con evidencias directas provenientes de montajes completos.
Descripción física
Tamaño y peso
Los individuos completos de Iguanodon bernissartensis alcanzaban longitudes de entre 8 y 10 metros, con altura a la cadera cercana a 2.5–3 metros en individuos adultos. Las reconstrucciones volumétricas y las regresiones basadas en diámetros óseos colocan la masa en el rango aproximado de 3 a 6 toneladas, variando según la robustez individual y el grado de musculatura restaurada. La combinación de gran volumen corporal y una estructura corporal relativamente esbelta (tronco voluminoso, extremidades potentes) lo convirtió en un herbívoro de gran eficiencia energética para consumir y procesar biomasa vegetal en grandes cantidades.
Cráneo y dentición
El cráneo de Iguanodon es robusto y relativamente bajo, con una porción anterior cornea (rhamphotheca) que formaba un pico córneo sin dientes en la punta del hocico, ideal para cortar vegetación. Detrás del pico se disponían filas de dientes heterodónticos con coronas en forma de hoja, serradas y con superficies de desgaste que indican movimientos masticatorios complejos. La dentición forma baterías dentales parciales, con reemplazo constante de piezas para mantener superficies de molienda eficaces. La estructura craneal y mandibular sugiere una musculatura poderosa y mecanismos de cizallamiento y trituración que permitían procesar fibras vegetales resistentes.
Extremidades
Las extremidades anteriores eran robustas, con un pulgar diferenciado en forma de espina o garra contundente y dedos funcionales capaces de agarre y apoyo. El dedo índice y medio tenían una morfología más prensil y eran útiles en manipulación de alimento y apoyo. Las extremidades posteriores eran largas y potentes, diseñadas para soportar el peso corporaly para locomoción bípeda cuando era necesario. Esta anatomía sugiere locomoción facultativa: movilidad cuadrúpeda para la deambulación lenta y sostenida y bipedalidad para alcanzar vegetación alta o para desplazamientos más rápidos.
Cuerpo y postura
El cuerpo de Iguanodon presentaba un tronco voluminoso con una caja torácica amplia que alojaba un sistema digestivo desarrollado para fermentar materia vegetal. La postura reconstruida es principalmente cuadrúpeda al andar lentamente, con la posibilidad de adoptar una postura bípeda para alcanzar vegetación o para escapar de amenazas. La columna vertebral y la musculatura axial mostraban adaptaciones para soportar cargas y permitir cambios posturales entre cuadrupedia y bipedestación.
Cola
La cola era larga y relativamente rígida, con una musculatura que contribuía al equilibrio. Actuaba como contrapeso durante la locomoción bípeda y como estabilizador durante maniobras. No hay evidencia de estructuras especializadas como quillas óseas, pero la cola desempeñaba un rol mecánico esencial en el control del centro de masas.
Piel y cobertura
Las impresiones cutáneas directas asociadas a Iguanodon bernissartensis son raras; sin embargo, rastros de piel de ornitópodos históricos muestran patrones de escamas poligonales y estructuras dérmicas simples. En ausencia de evidencia de plumas, la reconstrucción prudente considera que Iguanodon tenía una piel predominantemente escamosa, con variaciones locales en textura y posible presencia de pequeños tubérculos dérmicos para display o protección.

Dieta
Iguanodon bernissartensis fue un herbívoro masivo especializado. Su aparato masticador permite inferir que consumía grandes cantidades de vegetación de baja y media altura: helechos arborescentes, cicadáceas, coníferas y otras gimnospermas dominantes en los paisajes del Cretácico temprano. A medida que las angiospermas se diversificaron, es probable que también integrara hojas, brotes y frutos tempranos en su dieta.
Las técnicas de alimentación incluían: arranque de follaje con el pico córneo, tracción y manipulación con las manos (uso de los dedos para sostener ramas o empujar material), y procesado dental mediante superficies dentarias que efectuaban cortes y trituración. El aparato digestivo debía incluir un estómago de gran volumen con fermentación prolongada (posible presencia de gastrolitos en algunos ornitópodos), permitiendo extraer energía de material vegetal de baja calidad. La dieta de Iguanodon combina eficiencia en captura (pico y manos) con eficacia en procesamiento (batería dental y digestión), una combinación que explica su éxito ecológico como herbívoro de gran talla.
Hábitat y distribución geográfica
Iguanodon bernissartensis habitó las regiones europeas de latitudes templadas del Cretácico temprano. Los afloramientos que depositaron sus restos reflejan un paisaje de planicies aluviales, marismas costeras y bosques ribereños donde la vegetación era abundante y variada. Las condiciones climáticas en ese intervalo eran templadas a cálidas, con estaciones relativamente estacionales en algunas áreas, favoreciendo ciclos de crecimiento vegetal que sostuvieron faunas de herbívoros diversificadas.
Geográficamente, los restos más representativos provienen de Bélgica (Bernissart), Gran Bretaña, España y otros afloramientos europeos; la distribución sugiere que Iguanodon fue un componente dominante de las faunas herbívoras europeas en el Barremiano–Aptiano. Las variaciones locales en morfología y talla han llevado a reconocer formas próximas o especies regionales, pero I. bernissartensis es la entidad mejor conocida por el excelente material de Bernissart.
Comportamiento y estilo de vida
- Patrones sociales y comportamiento gregario: La concentración de esqueletos en yacimientos como Bernissart, donde decenas de individuos fueron encontrados juntos, sugiere que Iguanodon podía formar grupos o manadas. Estas agregaciones pueden reflejar comportamientos estacionales de alimentación y migración, refugio en áreas seguras o agrupamientos
- Locomoción y desplazamiento: La anatomía apendicular revela una locomoción facultativa: caminata cuadrúpeda para desplazamientos tranquilos y de energía eficiente, y bipedestación para alcanzar vegetación alta, exhibiciones o movimientos rápidos. Estudios biomecánicos sugieren que la transición entre modos era rápida y efectiva, lo que confirió versatilidad ecológica a Iguanodon para explotar recursos verticales y horizontales.
- Defensa y conducta ante depredadores: El pulgar espinoso es la evidencia más destacada de una adaptación defensiva: su forma robusta y orientada hacia fuera lo hace apto para infligir heridas a depredadores. Además, la vida en grupos incrementaba la protección por vigilancia colectiva y por la intimidación mediante exhibiciones de tamaño. En enfrentamientos directos, los individuos adultos contaban con masa corporal y fuerza mandibular como defensa adicional.
- Reproducción y cuidado parental: La evidencia directa de nidos asociados a Iguanodon es limitada; sin embargo, por analogía con otros ornitópodos y por la organización social, es plausible que practicara puesta de huevos en nidos con cierta inversión parental en la protección o selección del sitio. La presencia de grupos juveniles en algunos sitios sugiere que los jóvenes podían permanecer juntos y tal vez bajo protección parental o del grupo durante las primeras etapas de crecimiento.
- Ciclos de vida y crecimiento: Los estudios de histología ósea en ornitópodos cercanos documentan tasas de crecimiento relativamente rápidas durante la fase juvenil y desaceleración al alcanzar la madurez. Es razonable inferir un patrón similar en Iguanodon, con juveniles que alcanzaban tallas subadultas en un lapso relativamente corto para reducir la ventana de vulnerabilidad a los depredadores.
Descubrimiento e historia paleontológica
Los primeros restos que más tarde serían vinculados a Iguanodon fueron recogidos en Inglaterra durante las primeras décadas del siglo XIX. Gideon Mantell, médico y naturalista, identificó dientes fósiles en los afloramientos del sur de Inglaterra y, tras compararlos con dientes de reptiles modernos, propuso la existencia de un reptil herbívoro de gran tamaño. La descripción inicial y el uso del nombre Iguanodon a mediados de la década de 1820 fueron fundamentales para cimentar la idea de una megafauna reptiliana del pasado.
La definición y aceptación del grupo Dinosauria en 1842 por Richard Owen que incluyó a “Iguanodon junto con Megalosaurus e Hylaeosaurus“, transformó la percepción científica: ya no se trataba de restos aislados curiosos, sino de un conjunto coherente de animales extintos relacionados entre sí.
El hallazgo crucial que definió la anatomía completa y permitió estudios morfológicos en profundidad ocurrió en Bernissart (Bélgica) en 1878: en una mina de carbón se recuperó una concentración extraordinaria de esqueletos casi completos de iguanodontes. Las decenas de esqueletos extraídos proveyeron la primera evidencia definitiva sobre la postura, la locomoción y la variación individual del género. El paleontólogo Louis Dollo realizó los trabajos de preparación, estudio y montaje de los esqueletos en Bruselas, presentando una imagen global del animal que dominó la bibliografía y exhibiciones por décadas.
A lo largo del siglo XX y hasta la actualidad, el acumulado de nuevas excavaciones, la reexaminación histórica de colecciones y la aplicación de técnicas modernas han refinado la comprensión de Iguanodon: su postura es ahora reconocida como facultativamente cuadrúpeda, su aparato masticatorio como complejo y eficiente, y su ecología como la de un herbívoro gregario y adaptable. La historia de Iguanodon refleja el tránsito desde la paleontología descriptiva del siglo XIX hacia un enfoque integrador que combina historia, anatomía funcional y paleoecología.
Línea de tiempo
- Década de 1820: Gideon Mantell recoge y estudia dientes fósiles en Sussex; en 1825 publica descripciones iniciales y acuña el nombre Iguanodon al notar la semejanza dental con las iguanas vivientes.
- 1830s–1840s: Crecimiento de descubrimientos adicionales en Inglaterra y Europa; se multiplican informes y discusiones sobre la naturaleza del animal.
- 1842: Richard Owen crea el concepto Dinosauria, incorporando Iguanodon como uno de los géneros fundacionales que definen el grupo.
- 1854: Exposiciones públicas y esculturas (por ejemplo, en Crystal Palace) popularizan reconstrucciones de Iguanodon entre el público victoriano, aunque con imprecisiones anatómicas que reflejan el estado del conocimiento de la época.
- 1878: Descubrimiento masivo en Bernissart (Bélgica): se extraen decenas de esqueletos de iguanodontes de gran preservación desde una mina subterránea; este hallazgo impulsará la reconstrucción completa del animal.
- Finales del siglo XIX (1880s–1890s): Louis Dollo encabeza la preparación, estudio y montaje de los esqueletos de Bernissart en Bruselas, realizando interpretaciones anatómicas que dominarán la museografía europea.
- Siglo XX: Nuevas excavaciones en Europa, revisión de material histórico y refinamiento taxonómico; se reconocen múltiples especies históricamente asignadas a Iguanodon, y se trabaja en delimitar claramente I. bernissartensis.
- Décadas finales del siglo XX–siglo XXI: Aplicación de técnicas modernas (histología ósea, análisis funcional, reconstrucción digital) que clarifican crecimiento, fisiología, y relaciones filogenéticas con hadrosauriformes.
- Siglo XXI — presente: Revisiones taxonómicas, reinterpretaciones del uso del pulgar como arma y del comportamiento social; Iguanodon sigue siendo objeto de estudio comparativo para entender la transición hacia hadrosauriformes.

Debates científicos
1) Bipedismo vs cuadrupedismo facultativo
Uno de los debates históricos y persistentes ha sido la postura de Iguanodon. Las reconstrucciones iniciales (siglo XIX) oscilaban entre representaciones erigidas y formas cuadrúpedas poco naturales. Con el material completo de Bernissart y con estudios biomecánicos posteriores se consolidó la idea de locomoción facultativa: Iguanodon podía desplazarse en cuadrupedia para desplazamientos lentos y sostenidos y adoptar la postura bípeda para alcanzar vegetación alta o para movimientos rápidos.
La discusión actual se enfoca en los matices: cómo varía la proporción de uso según edad y contexto, cuán frecuentes eran las posturas bipedes en la vida diaria, y cómo la postura se relaciona con la eficiencia energética y la selección de recursos. El desarrollo de modelos muscoesqueléticos y análisis de la curvatura vertebral han aportado argumentos favorables a la hipótesis facultativa, pero las reconstrucciones deben matizarse según la preservación individual y la articulación de los montajes.
2) Función del pulgar espinoso: defensa, manipulación o display
El pulgar en forma de espina es uno de los rasgos más icónicos de Iguanodon. Las interpretaciones sobre su función han variado: inicialmente se lo consideró una herramienta de manipulación, después como arma defensiva (posible uso para pinchar a depredadores), y también se ha sugerido un papel en conducta intraespecífica (display o rituales de cortejo). Estudios morfológicos muestran que la espina es robusta y está ubicada de forma que permitiría golpes laterales eficaces; la estructura muscular logísticamente soporta su uso como instrumento activo. Actualmente se tiende a aceptar una función defensiva prioritaria, complementada por usos en manipulación del alimento y posibles roles en display, una polifuncionalidad que no es excluyente.
3) Taxonomía y delimitación de especies dentro de Iguanodon
Históricamente, numerosos restos fragmentarios de ornitópodos fueron atribuidos al género Iguanodon; esto generó una diversidad artificial que la filogenia y las revisiones osteológicas han ido corrigiendo. El debate actual gira en torno a qué material puede considerarse I. bernissartensis con seguridad, y cómo diferenciar características intraespecíficas (ontogenia, dimorfismo sexual) de diferencias interspecíficas. La tendencia en taxonomía moderna es la de aplicar criterios diagnósticos estrictos y filogenias cuantitativas que separen Iguanodon de hadrosauriformes y otros iguanodóntidos. Las discusiones metodológicas sobre muestras mismas, muestras tipo y lectotipos son parte crucial de este debate.
4) Procesamiento de la dieta: ¿cómo masticaba Iguanodon?
La complejidad del aparato masticador de Iguanodon con baterías dentales, superficies de desgaste y picos córneos plantea preguntas sobre la mecánica exacta de la masticación. ¿Realizaba movimientos laterales complejos, o una combinación de cizallamiento y trituración vertical? Diferentes acercamientos (análisis de superficies de desgaste, reconstrucciones funcionales y estudios comparativos con hadrosauriformes) sugieren que Iguanodon poseía una masticación efectiva con cierto grado de movimiento lateral y rotacional, permitiendo un procesamiento avanzado de tejido vegetal.
La consulta a microdesgaste dental y experimentos de modelado ayudan a precisar estas hipótesis, aunque no se ha llegado a un consenso absoluto sobre los detalles finos del patrón masticatorio.
5) Estructura social: manadas estables o agregaciones ocasionales
La interpretación de yacimientos con múltiples esqueletos en proximidad múltiple plantea la cuestión de si Iguanodon vivía en manadas estables o si las concentraciónes reflejan eventos taphonómicos (por ejemplo, mortalidad por inundación, acumulación en lagunas, trampas ambientales). La presencia de juveniles y adultos juntos en sitios como Bernissart favorece la hipótesis de agrupamientos sociales relativamente estables; sin embargo, la preservación y las condiciones del depósito pueden sesgar esa lectura. El debate integra criterios tafonómicos, edades y morfologías de los individuos, y procura distinguir señales de conducta de procesos geológicos. La evidencia contemporánea apoya cierta tendencia gregaria, aunque la intensidad y naturaleza de la socialidad (estacional, migratoria, territorial) siguen siendo objeto de investigación.
Apariciones en la cultura popular
- Museos y exhibiciones: Los esqueletos completos y montajes procedentes de Bernissart han sido y continúan siendo ejes de exhibiciones paleontológicas en museos europeos. Estos montajes históricos no sólo muestran la anatomía del animal, sino que también narran la historia de la paleontología (recuperación, preparación y montaje). Las exhibiciones modernas contextualizan además la ecología y la vida en grupo, y emplean réplicas, reconstrucciones y medios interactivos para explicar la locomoción y alimentación a público general.
- Escultura y arte histórico: Las reconstrucciones victorianas y las esculturas públicas (por ejemplo, en parques y jardines designados para la divulgación científica en el siglo XIX) integraron a Iguanodon en el imaginario colectivo. Estas piezas artísticas fueron esenciales para acercar al público la idea de criaturas prehistóricas de gran tamaño y para consolidar el papel de los dinosaurios en la cultura popular.
- Documentales y programas de divulgación científica: Iguanodon aparece frecuentemente en documentales sobre la historia de la paleontología y en series que reconstruyen la vida mesozoica. Estos programas suelen enfatizar la historia del descubrimiento (Mantell, Bernissart) y la importancia de Iguanodon como ejemplo de herbívoro masivo y de la evolución de ornitópodos. En producciones educativas se usan reconstrucciones animadas, modelos biomecánicos y dramatizaciones que ayudan a visualizar aspectos de su biología.
Datos curiosos
- Descubrimiento temprano: Iguanodon fue uno de los primeros dinosaurios identificados por la ciencia moderna, con hallazgos que datan de la década de 1820.
- Bernissart y sus esqueletos: El yacimiento de Bernissart (Bélgica) produjo una concentración excepcional de esqueletos casi completos que ayudaron a reconstruir la anatomía del animal.
- Pulgar espinoso: Su pulgar en forma de espina es único y ha sido interpretado como arma defensiva, herramienta y posible rasgo de exhibición.
- Locomoción versátil: Iguanodon podía caminar tanto en cuadrupedia como en bipedestación, lo que le daba gran flexibilidad ecológica.
- Pionero en museos: Fue uno de los primeros dinosaurios montados a escala completa en museos, contribuyendo a la popularización de la paleontología.
- Evolución hacia hadrosauriformes: Iguanodontidae, el grupo que incluye a Iguanodon, representa una transición evolutiva hacia los hadrosauriformes (los “picos de pato”).
- Registro europeo extenso: Sus restos han sido reportados en varios países europeos, lo que indica su éxito como género en ambientes del Cretácico temprano.
Diente de Iguana
Iguanodon bernissartensis fue un herbívoro de gran tamaño, social y adaptable, cuya anatomía revela una gran capacidad para explotar recursos vegetales mediante un sistema masticatorio eficaz y una locomoción versátil. Su papel en la historia de la ciencia lo convierte en un emblema de la paleontología y en un objeto permanente de estudio para comprender la evolución de los dinosaurios herbívoros.
Representa una intersección entre historia científica y paleobiología: por un lado, su descubrimiento y la posterior explotación museográfica cimentaron la paleontología moderna; por otro, su anatomía y ecología ofrecen lecciones profundas sobre cómo los herbívoros de gran talla resolvieron los problemas de obtención y procesamiento de recursos.
Referencias
- Mantell, G. A. (1825). The Fossils of the South Downs. (Publicaciones y descripciones originales sobre dientes y restos tempranos de Iguanodon).
- Owen, R. (1842). Report on British fossil reptiles (definición del clado Dinosauria y discusión de Iguanodon entre otros)
- Dollo, L. (1882). Excavations and studies at Bernissart: the Iguanodon specimens (preparación y montajes de esqueletos de Bernissart; trabajos de museo y descripción).
- Norman, D. B. (1986). On the taxonomy and phylogeny of Iguanodontia (revisión taxonómica y discusión filogenética de Iguanodon e iguanodóntidos).
- Weishampel, D. B., Dodson, P., & Osmólska, H. (Eds.). (2004). The Dinosauria (segunda edición). University of California Press.
- Benton, M. J. (2015). Vertebrate Paleontology (perspectivas modernas sobre anatomía, ecología y evolución de dinosaurios).



