Se DESCUBREN Huellas de DINOSAURIOS de 120 Millones de años en Puebla

Un hallazgo reciente en el sur del estado de Puebla ha revelado uno de los testimonios más directos del pasado mesozoico de México. Tras intensas lluvias que provocaron la erosión natural del terreno, quedaron al descubierto huellas fósiles de dinosaurios con una antigüedad estimada de 120 millones de años, correspondientes al Cretácico Inferior.
Estas huellas, impresas en antiguas capas de sedimento hoy convertidas en roca, representan una evidencia excepcional de que diversas especies de dinosaurios caminaron por esta región cuando el paisaje era radicalmente distinto al actual. El descubrimiento se localiza dentro de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, un área reconocida por su enorme valor natural y geológico.
Más allá del impacto visual de las huellas, el hallazgo aporta información clave sobre la diversidad de dinosaurios, sus desplazamientos y el ambiente que habitaban en una zona del país donde los registros fósiles de este tipo son escasos.
Un descubrimiento que emergió tras las lluvias
Las huellas fueron detectadas inicialmente por habitantes de comunidades cercanas a Santa Ana Teloxtoc, Santa Catarina Tehuixtla y San Lucas Teteletitlán, quienes notaron marcas inusuales en superficies rocosas recién expuestas por la erosión. Tras los reportes, especialistas en paleontología acudieron a la zona para confirmar que se trataba de icnitas, es decir, rastros fosilizados dejados por animales extintos.
En total, se identificaron varios conjuntos de huellas, con entre cinco y más de veinte impresiones en cada sitio. Estas se distribuyen a lo largo de superficies que alcanzan hasta 300 metros, lo que sugiere que los dinosaurios recorrían activamente estas áreas, posiblemente siguiendo rutas naturales asociadas a ríos, planicies costeras o zonas de alimentación.
Qué tipos de dinosaurios dejaron las huellas
El análisis preliminar de la forma, tamaño y profundidad de las pisadas indica que no pertenecen a una sola especie, sino a distintos grupos de dinosaurios que coexistieron en la región:
- Dinosaurios herbívoros de gran tamaño, cuyas huellas amplias y profundas sugieren cuerpos pesados y un desplazamiento lento pero constante.
- Terópodos carnívoros, reconocibles por huellas más estrechas, con dedos bien definidos y garras marcadas, indicativas de animales bípedos y ágiles.
- Posibles saurópodos, los gigantes de cuello largo, cuyas pisadas masivas apuntan a individuos de enormes dimensiones.
- En algunos casos, se han observado marcas que podrían corresponder a reptiles voladores, aunque esta interpretación requiere estudios más detallados.
La coexistencia de estos rastros en un mismo entorno revela un ecosistema complejo, donde depredadores y herbívoros compartían el territorio, probablemente atraídos por la disponibilidad de agua y vegetación.

Un paisaje muy distinto al actual
Hace 120 millones de años, el sur de Puebla no era el territorio semiárido que conocemos hoy. Durante el Cretácico, gran parte de esta región estaba influenciada por mares someros, sistemas fluviales y llanuras costeras. Estos ambientes generaban suelos blandos ideales para que las huellas quedaran impresas y posteriormente cubiertas por sedimentos.
Con el paso de millones de años, estos sedimentos se compactaron y litificaron, preservando las pisadas como un registro fósil excepcional. El hecho de que hoy aparezcan en laderas y barrancas es resultado de procesos geológicos y climáticos recientes que han vuelto a exponer estas capas antiguas.
Documentar antes de que desaparezcan
Uno de los aspectos más delicados de este hallazgo es su vulnerabilidad. Muchas de las huellas se encuentran en zonas de difícil acceso, expuestas a la erosión, derrumbes y a la acción del clima. Por esta razón, los especialistas optaron por documentarlas exhaustivamente mediante registros fotográficos, mediciones y análisis de campo, conscientes de que algunas podrían perderse con el tiempo.
La falta de recursos para una conservación física permanente ha generado debate, pero el registro científico asegura que la información principal no se pierda y pueda ser utilizada en futuras investigaciones.
Importancia científica para México
Este descubrimiento confirma que el territorio mexicano fue hogar de una fauna de dinosaurios diversa y activa, y que aún existen numerosos sitios por estudiar. Las huellas aportan información que los huesos no siempre ofrecen, como patrones de movimiento, comportamiento grupal y uso del entorno.
Además, el hallazgo refuerza la relevancia del sur de Puebla como una región clave para comprender la historia geológica y biológica del país. También subraya el papel fundamental de las comunidades locales en la detección y protección del patrimonio paleontológico.
Cada huella es una instantánea del pasado: un momento congelado en el que un animal extinto caminó sobre un suelo blando, sin saber que su paso quedaría registrado durante más de cien millones de años.
Referencias:
- Instituto Nacional de Antropología e Historia. (2025). Registro y documentación de icnitas de dinosaurios en el sur de Puebla.
- El País. (2025). Hallazgo de huellas de dinosaurio en Puebla y los retos para su conservación.
- Agencia Mexicana de Información. (2025). Descubren huellas de dinosaurios del Cretácico en Puebla.
- SinEmbargo. (2025). Huellas fósiles confirman diversidad de dinosaurios en el sur de México.



